Fort Worth,
22
Septiembre
2026
|
10:23
America/Chicago

La salud mental también es salud

En este episodio de Por Su Bienestar, la conductora Lourdes Vázquez platica con Alejandra Solís, LMSW, trabajadora social y terapeuta familiar de Cook Children's. Conversan sobre por qué la salud mental es tan importante como la física, cuándo buscar ayuda y cómo las familias pueden apoyar a los niños y adolescentes que están pasando por un momento difícil.

Dado que septiembre es el Mes de la Concientización y Prevención del Suicidio, en esta charla abordan temas clave como las evaluaciones de salud mental, la depresión posparto, los recursos disponibles y la importancia de eliminar el estigma alrededor de este tema en la comunidad latina.

A continuación, una versión editada de la entrevista.

P: ¿Qué es la salud mental y por qué es tan importante?

Solís: La salud mental es muy similar a la salud física. Cuando tienes un resfriado o gripe, te sientes cansado, con poca energía e incapaz de hacer lo que disfrutas. Con la salud mental pasa lo mismo, pero en las emociones.

Cuando nuestra salud mental no está bien, podemos perder la motivación, batallar para concentrarnos, sentirnos abrumados o dejar de disfrutar lo que nos gusta. A veces cuesta manejar las emociones o no hay energía para convivir con amigos y familia.

La salud mental y física van de la mano; cuidar las dos es esencial para mantener el equilibrio en el día a día.

P: ¿Por qué los pediatras hacen preguntas de salud mental en las citas de rutina?

Solís: La salud mental es parte de la salud general. Los pediatras no solo ven el crecimiento físico, también quieren saber cómo están los niños emocionalmente. Cuando un niño se siente seguro y apoyado, aprende mejor, hace amigos y se comunica con sus padres. Por eso se pregunta sobre sus emociones y conductas. Estas pláticas ayudan a entender qué pasa por dentro, no solo por fuera.

P: ¿Qué es el cuestionario ASQ y por qué las preguntas son tan personales?

Solís: El ASQ es una herramienta para detectar riesgo de suicidio. Las preguntas pueden sentirse intrusivas, pero buscan identificar a jóvenes con pensamientos suicidas o angustia emocional grave.

Muchos adolescentes tienen estos pensamientos y nunca lo dicen por vergüenza o miedo a ser juzgados. Los profesionales hacen estas preguntas de forma neutral y comprensiva. Para muchos jóvenes, es la primera vez que alguien les pregunta directamente, lo cual abre la puerta para recibir ayuda antes de que ocurra una crisis.

P: ¿Qué tipo de tratamientos de salud mental existen para niños y adolescentes?

Solís: Van por niveles, según la necesidad:

  • Terapia ambulatoria: El primer nivel, donde aprenden habilidades para afrontar problemas, regular sus emociones y comunicarse mejor.
  • Programas de Hospitalización Parcial (PHP, por sus siglas en inglés): Para síntomas más graves que afectan la escuela o el hogar. Brindan apoyo terapéutico estructurado mientras el niño continúa sus estudios.
  • Hospitalización: El nivel más alto, cuando hay riesgo de que el niño se haga daño a sí mismo y requiere intervención inmediata.

P: ¿Cuándo deben buscar ayuda los padres y cuidadores?

Solís: El pediatra debe ser a quien acuden primero; conoce bien a sus pacientes y puede canalizar a los especialistas. Los consejeros escolares también son un gran recurso. Las familias conocen a sus hijos mejor que nadie: si algo se siente diferente o preocupante, vale la pena hablar con un profesional de la salud de confianza.

P: ¿Qué señales o síntomas nunca se deben ignorar?

Solís: Los cambios repentinos de comportamiento. Un niño sociable que empieza a aislarse, a alejarse de sus amigos o a perder interés en lo que le gustaba. Otros pueden volverse muy irritables o agresivos. También hay que estar atentos a señales de autolesión (heridas intencionadas). Si esto ocurre, contacte a un médico de inmediato.

P: ¿Los padres y tutores también pueden batallar con su propia salud mental?

Solís: Totalmente. La depresión posparto es un ejemplo de cómo se ven afectados los padres tras el nacimiento de un hijo debido a los cambios hormonales, emocionales y físicos. Muchos se sienten solos o abrumados. Lo más importante es crear una red de apoyo y pedir ayudar. Está bien decir: "Estoy batallando". No tienen que pasar por esto solos.

P: ¿Cómo pueden las familias reducir el estigma sobre la salud mental?

Solís: Normalizando las conversaciones sobre las emociones. Todos sentimos estrés, tristeza y frustración. La salud mental no debe ser algo vergonzoso ni oculto. Entre más hablemos abiertamente y sin juzgar, más fácil será buscar ayuda. No hay nada malo con pedir ayudar.

P: ¿Qué pasa durante la terapia?

Solís: La terapia es un espacio seguro para hablar sin miedo a ser juzgado. El objetivo no es criticar a nadie, sino ayudar a procesar experiencias y aprender estrategias saludables. Para los padres es importante saber que la terapia no busca enseñar a los niños a hablar mal de su familia, sino a entender sus propios sentimientos.

P: ¿La terapia es confidencial?

Solís: Sí. La única excepción es si hay un problema de seguridad: si el niño está considerando seriamente el suicidio, tiene un plan para hacerse daño o está en riesgo grave. Fuera de eso, las conversaciones son privadas para que el paciente se sienta seguro.

P: ¿Qué hábito de salud mental debería practicar cada familia?

Solís: Aprender técnicas saludables para calmarse, como la respiración profunda. Ayuda a regular el sistema nervioso, disminuye el ritmo cardíaco y permite manejar emociones intensas. Con práctica, se convierte en una herramienta muy poderosa contra el estrés.

P: ¿Qué recurso debería conocer toda familia?

Solís: El pediatra. Ellos son la puerta de entrada a una cantidad de recursos y apoyo. Desde atención especializada, servicios sociales y programas comunitarios. Si no tienen la respuesta exacta, sabrá a dónde dirigirlos.

Mensaje final

Alejandra Solís: Ustedes están haciendo lo mejor que pueden y hay ayuda disponible. Si escuchan este tipo de conversaciones y buscan formas de apoyar a sus hijos o nietos, ya están dando un paso muy importante. Ninguna familia tiene que sentirse sola en este camino.