El Horario de Verano: Un Pequeño Cambio de Hora con Grandes Efectos en el Sueño de los Niños
Las familias de todo el país adelantarán sus relojes una hora el domingo 8 de marzo. Aunque solo son 60 minutos, la pérdida de sueño puede tener efectos duraderos en la salud de los niños.
Los niños con rutinas de sueño deficientes o interrumpidas podrían enfrentar problemas de salud y de desarrollo a corto y largo plazo, según Hilary Pearson, M.D., directora médica del Cook Children’s Sleep Laboratory.
“A todos nos va mejor con horarios regulares, ya que nuestros cuerpos tienen ritmos internos para muchas cosas. La alimentación, los niveles de energía y el sueño se rigen por patrones. La mayoría de estas actividades humanas están influenciadas por las hormonas. La melatonina es una hormona que se secreta al comienzo de la tarde/noche para ayudar al cuerpo a prepararse para dormir... Por eso, acostarse a la misma hora cada noche ayuda a que el cuerpo aprenda a dormir a esa misma hora. Es posible que notes esto cuando eres capaz de despertarte apenas unos minutos antes de que suene la alarma: has ‘entrenado’ a tu cuerpo para dormir a ciertas horas”, explicó la Dra. Pearson.
El cuerpo de los niños crece mejor cuando tienen rutinas de sueño predecibles. Cuando la hora de acostarse cambia constantemente, ya sea por el horario de verano o por una agenda familiar apretada, la calidad del sueño de los niños se resiente. Con el tiempo, estos malos hábitos pueden afectar la forma en que el niño aprende, se comporta y crece. Por otro lado, una rutina para dormir constante y bien estructurada actúa como la base para un desarrollo cerebral saludable, emociones estables y crecimiento físico.
Efectos mentales y físicos
El sueño es el combustible para la memoria y la concentración de un niño. Sin un descanso constante, los niños suelen tener dificultades para concentrarse en clase o recordar lo que han aprendido, lo que impacta directamente en su rendimiento académico. En cambio, una hora fija para dormir ayuda a los niños a desarrollar mayor enfoque y autocontrol, las mismas habilidades cognitivas que necesitarán para tener éxito en sus futuras carreras profesionales.
La falta de sueño también está estrechamente ligada a los cambios de humor y problemas de comportamiento.
La Dra. Pearson afirma: “Inmediatamente, los padres y maestros pueden notar cambios en el comportamiento. Algunos niños estarán somnolientos e incapaces de mantenerse despiertos. Otros estarán hiperactivos como respuesta a esa somnolencia. Algunos tendrán problemas con el control emocional, por lo que llorarán más o se mostrarán más desafiantes. [Además], dormir menos se asocia con síntomas de ansiedad y depresión, especialmente en los adolescentes”.
Cuando los niños están excesivamente cansados, les resulta más difícil gestionar sus emociones.
El sueño de calidad es igual de vital para el crecimiento físico del niño. Como señala la Dra. Pearson, el sistema inmunológico de los niños no funciona tan bien cuando tienen falta de sueño, lo que hace que sea más difícil combatir los gérmenes de la escuela o el parque. Sin un descanso suficiente, los niños corren más riesgo de sufrir problemas de salud más adelante en la vida, como presión arterial alta, diabetes u obesidad. Establecer patrones de sueño saludables ahora crea la base para un peso saludable y un menor riesgo de otras enfermedades en la edad adulta.
Consecuencias a largo plazo
Los hábitos de sueño que los niños forman hoy suelen acompañarlos durante la adolescencia y la edad adulta. Cuando los niños crecen sin una rutina estructurada para dormir, es mucho más probable que tengan dificultades para adaptarse a una rutina de sueño saludable de adultos. Establecer una rutina sólida desde temprano, como apagar las pantallas una hora antes de acostarse y mantener un horario constante, ayuda a entrenar al cerebro para el descanso.
“Los padres que enseñan a sus hijos a pensar en el sueño (a qué hora acostarse, cuántas horas de sueño planificar, cómo es un entorno de sueño saludable) los están ayudando para toda la vida. Ciertamente, todo el mundo pasa por momentos en los que duerme menos o su sueño no es de buena calidad, [especialmente] al atravesar periodos normales de estrés, pero un niño que sabe cómo volver a tener un ‘buen sueño’ está en una mejor posición para mantenerse sano a largo plazo”, dijo la Dra. Pearson.
Mantener estos hábitos saludables como adulto es igual de crítico para el bienestar a largo plazo. El sueño de calidad actúa como una “limpieza nocturna” para el cerebro y el cuerpo. Según aconseja la Dra. Pearson, el mal sueño podría aumentar el riesgo de condiciones crónicas graves. Al priorizar el sueño ahora, los padres no solo protegen su propia salud a largo plazo, sino que también modelan las habilidades vitales de autocuidado que sus hijos necesitarán para un futuro saludable.
Hábitos de sueño saludables
Según la Dra. Pearson, debido a la diferente sensibilidad al sueño que tiene cada niño, a algunos les podría resultar un poco más difícil adaptarse al horario de verano. En promedio, un niño podría tardar hasta 3 semanas en acostumbrarse al cambio de hora.
Los padres pueden ayudar eficazmente a sus hijos a construir una rutina de sueño divertida y beneficiosa desde una edad muy temprana eligiendo una hora constante para acostarse y siguiendo los mismos pasos cada noche. Una rutina saludable puede incluir un baño o ducha, cepillarse los dientes, ponerse la pijama y leer un libro u otra actividad tranquila.
Aquí hay algunos elementos clave para recordar al crear una rutina para dormir:
- Acostarse a la misma hora cada noche.
- Limitar el tiempo frente a pantallas al menos una hora antes de dormir.
- Mantener los dormitorios silenciosos y oscuros.
- Seguir rutinas relajantes antes de acostarse, como la lectura.
Good Night Cook Children’s (Buenas noches Cook Children’s)
En Cook Children’s, todos los miembros del personal, desde clínicos hasta administrativos, creen en liderar con el ejemplo. Por esta razón, un nuevo programa de televisión de Child Life Zone (CLZ) llamado Good Night Cook Children’s se lanzará a finales de esta primavera como un esfuerzo diseñado para apoyar la misión de Cook Children’s de mejorar el bienestar de cada paciente. Cada noche, un administrador del Cook Children’s Health Care System ofrecerá a los pacientes un video con un cuento infantil que se transmitirá por CLZ-TV.
“Es emocionante que el equipo administrativo venga a leer”, dijo Katie Campbell, directora de Family Support Services.
Cook Children’s espera crear momentos de conexión y normalidad, al tiempo que fortalece la comunidad de empleados en torno a una nueva y emocionante tradición: leer su libro favorito de la infancia en Good Night Cook Children’s.
“Creo que traer esa tradición donde los niños esperan escuchar ‘Buenas noches Cook Children’s’ mientras están en el hospital, les dará esa sensación de normalidad”, comentó Claire Taetz, productora asociada de transmisiones en CLZ-TV.
Para ver un episodio completo en inglés de Good Night Cook Children's, haga clic aquí.
Construir rutinas de sueño sólidas a una edad temprana puede ayudar a proteger la salud de los niños a largo plazo. Incluso los cambios pequeños en los hábitos a la hora de acostarse pueden mejorar la calidad del sueño y el bienestar general.
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