El poder de dejar entrar la luz
El legado de sanación y esperanza avanza en Cook Children’s, con una nueva torre para pacientes
La historia de Cook Children's Medical Center - Fort Worth es tan rica y persistente como la de la ciudad que es su hogar. Las raíces del centro médico se remontan a 1918, cuando Camp Bowie en Fort Worth prosperaba como centro de entrenamiento militar, los Stockyards estaban llenos con el comercio de ganado y la población de la ciudad rondaba los 100,000 habitantes.
Pocos años antes, los trenes de huérfanos atravesaban las ciudades de Texas llevando a niños vulnerables hacia el oeste en busca de nuevos hogares y oportunidades. En Fort Worth, en medio de los desafíos de una ciudad fronteriza en crecimiento, personas y familias abrieron sus corazones y sus hogares a estos niños. Algunos decidieron hospedar a los más enfermos, a los que tenían necesidades especiales o a los que otros podrían haber ignorado. Fue un momento conmovedor en la historia de la nación, y ese legado de compasión pronto inspiraría un nuevo tipo de hogar para los niños vulnerables: un lugar dedicado a la sanación y a la promesa de mejorar la salud y el bienestar de todos los niños a su cuidado y de sus comunidades.
Muchas cosas han cambiado en un siglo. Los trenes de huérfanos son cosa del pasado, sustituidos por servicios de bienestar infantil cuyo objetivo es mantener a los niños seguros y a las familias unidas, si es posible. Camp Bowie ahora es un bulevar que une historia y comercio; los Stockyards, un centro de entretenimiento que exhibe la cultura vaquera; y la población de Fort Worth se acerca al millón de habitantes, lo que la convierte en la decimosegundo ciudad más grande del país.
Pero hay algo que no ha cambiado. El espíritu acogedor a los vulnerables y ofrecer esperanza a los más necesitados sigue profundamente presente en el corazón de esta comunidad. A través de todas las transformaciones de “Cowtown,” Cook Children's se ha elevado para satisfacer las necesidades del momento, expandiendo sus planteles médicos, evolucionando sus capacidades tecnológicas y agregando servicios para mejorar la salud y el bienestar de todos los niños bajo su cuidado y en sus comunidades. Y está progresando una vez más.
Hoy, Cook Children's comienza un nuevo capítulo en sus 107 años de historia de esperanza y sanación con el inicio de obra de 770,000 pies cuadrados para una nueva torre para cuidado de pacientes, actualmente conocida como la Torre Oeste (West Tower).
"Alrededor de 59 personas se mudan a esta área todos los días," dijo Stan Davis, Presidente de Cook Children's Medical Center - Fort Worth. "Para seguir el ritmo de este crecimiento sin precedentes, también tenemos que expandir. No se trata solamente de crecer. Se trata de garantizar que podamos seguir siendo ese hogar firme para cada niño que nos necesita. Se trata de equipar a nuestros doctores y enfermeras excepcionales con las herramientas más avanzadas que necesitan, de proporcionar un espacio acogedor a nuestros pacientes más pequeños y de ofrecer un refugio a nuestros niños más enfermos."
Expansión de Blue Peaks
La adición de la Torre Oeste (West Tower) fortalece el Centro Cardíaco de Cook Children's que ya cuenta con los mejores cardiólogos pediátricos y cirujanos cardiovasculares de la nación. La expansión incluye dos nuevos quirófanos para que nuestros cirujanos pediátricos puedan realizar trasplantes de corazón que salvan vidas.
La Torre Oeste también dará paso a la ampliación y rediseño de la Unidad de Cuidados Intensivos Pediátricos (PICU, por sus siglas en inglés) de Cook Children's. El diseño de la nueva PICU se centra en dos elementos claves para favorecer la curación y mejorar la experiencia del paciente y su familia: la luz del sol y la privacidad.
En la última década, los estudios han demostrado que la falta de luz natural, una rutina y de un ambiente tranquilo puede aumentar lo que los doctores llaman delirio en la unidad de cuidados intensivos (ICU, por sus siglas en inglés) según el doctor Kyle Brown, codirector médico de PICU. Es algo común en los entornos de cuidados intensivos, especialmente en aquellos como el PICU actual de Cook Children's, la cual tiene 20 años. Actualmente hay pocos cuartos y es difícil encontrar luz natural.
“Es posible que haya niños que lleguen a ICU después de una lesión grave, pero tienen la mente clara y saben al 100% dónde están y quién es su familia. Mentalmente, siguen siendo ellos mismos,” dice la doctora Linda Thompson, intensivista pediátrica de PICU. “Luego, con unos días de no dormir bien, aparte tomando medicamentos para el dolor y estar atrapados en la cama, pueden empezar a confundirse. No reconocen a la gente tan bien y pueden empezar a ver cosas que no están allí. Esto es considerado delirio en ICU.”
La experiencia de un paciente 
A Emerson Bellucci, expaciente de la UCIP, solo necesitó 24 horas para que el delirio se apoderara de ella.
En 2024, Emerson pasó 36 días en el PICU de Cook Children's debido a una reacción alérgica rara y potencialmente mortal al antibiótico común conocido como Bactrim. La reacción dañó sus pulmones tan gravemente que necesitó soporte vital mediante oxigenación por membrana extracorpórea, (ECMO, por sus siglas en inglés). Es la forma más avanzada de soporte vital disponible. Esencialmente un pulmón externo artificial. Una pionera por su propio derecho, Emerson fue una de las poquísimas pacientes que permaneciera despierta e incluso caminaba mientras estaba en ECMO. La mayoría está completamente sedada durante este tratamiento de soporte vital.
Durante los primeros días de su estancia en el PICU, Emerson y su familia compartieron espacio con otras 42 personas que se recuperaban de lesiones y enfermedades graves y traumáticas, separadas únicamente por una cortina. Las imágenes y los sonidos de los monitores, las máquinas y los televisores de los demás pacientes, e incluso los llantos de un bebé, a menudo interrumpían su sueño y aumentaban su ansiedad por la enfermedad. La falta de luz natural hacía que confundiera sus días y sus noches.
“No había ventanas para notar que era de noche y se suponía que debíamos estar durmiendo,” dijo Ashlee Bellucci, la madre de Emerson. “Creo que ese fue el comienzo de su delirio que realmente marcó su patrón en el que estaba despierta mucho por la noche. Como madre, también estás despierta con ella. Así que fue difícil.”
A pesar de los esfuerzos del personal del PICU de Cook Children's para establecer horarios de silencio durante el día para las siestas, simular horarios nocturnos con configuraciones de luz baja y minimizar las interrupciones mientras se atiende a un paciente cercano, la situación descrita por la Dra. Thompson y experimentada por Emerson se repite una y otra vez.
“Cuando aumenta el delirio, también aumenta el tiempo que los pacientes están en ICU y el tiempo que pasan en el hospital,” dice el Dr. Brown. “También provoca lo que ahora llamamos el Síndrome Poscuidado Intensivo (post intensive care syndrome), que es algo que tanto los pacientes como las familias pueden sufrir después de salir del ICU. Esto incluye cosas como el Trastorno de Estrés Postraumático (PTSD, por sus siglas en inglés) y la ansiedad.”
Una vez que Emerson fue puesta en ECMO, fue trasladada a un espacio más privado en la PICU actual. Aunque tenía una pequeña ventana que ayudaba a regularizar su sueño, no tenía baño privado. Los padres de Emerson tenían que ir a la sala de espera familiar para bañarse o ir al baño.
“Tener que caminar por los pasillos en pijama hasta el baño era muy inconveniente,” dijo Ashlee. “Pero creo que una de las cosas más difíciles era la hora de la ducha. Su padre y yo teníamos que planear nuestras duchas alrededor de las visitas de los doctores para asegurarnos de que uno de los dos estuviera allí. Me sentía como un estudiante en una residencia universitaria llevando todas mis cosas, y teniendo que bajar y a veces esperar para ducharme. Inevitablemente, se te olvidara algo.”
El diseño del nuevo PICU intenta cambiar eso.
“En lugar que las familias se sientan como si estuvieran entrando a nuestro espacio, necesitamos una manera para que se sientan más como si estuvieran en su casa y más como si realmente estuviéramos entrando a su espacio.,” dijo el Dr. Brown. “Eso es lo que realmente crea un ambiente más sano para el paciente y la familia,” dijo el Dr. Brown.
La esperanza ilumina el camino
En el rediseño del PICU, cada paciente tendrá una habitación privada totalmente cerrada con una ventana, y también un baño privado. Una puerta deslizante de cristal con una cortina de privacidad protegerá a los pacientes de las vistas y los sonidos de los cuidados y las máquinas de sus vecinos, al mismo tiempo permitirá al personal médico vigilar de cerca a sus pacientes. El sueño no será interrumpido por el alboroto de un ingreso de un nuevo paciente en plena noche. Los padres y los pequeños pacientes podrán dedicarse a su propia sanación sin el trauma añadido de ser testigos de las circunstancias de otros. Cuando el sol salga, las habitaciones de los pacientes estarán llenas de luz natural, despertando sus almas a la esperanza de un nuevo día.
“Creo que la primera vez que noté la ventanita me recordó el exterior y que no iba a quedarme aquí encerrada para siempre”, dijo Emerson sobre el espacio más privado de ICU al que la trasladaron mientras estaba en ECMO. “Tener una ventana sin duda mejora el estado de ánimo. Tener luz del sol es algo feliz.”
Nuevas fronteras
La Torre Oeste será un lugar donde Cook Children's explorará nuevas fronteras en investigación médica, asegurando que cada paso adelante es informado por el rigor del conocimiento. Aunque Cook Children's ya tiene 300 estudios clínicos abiertos, así como 500 estudios en curso, la expansión de servicios como cardiología y cuidados intensivos pediátricos abre nuevas puertas para aún más investigaciones que avanza la medicina y ayude formar la calidad de la atención brindada.
Por ejemplo, el tratamiento del cáncer. En los últimos 50 años, los protocolos basados en la investigación han reducido la mortalidad a cinco años de la leucemia linfoblástica aguda —el cáncer pediátrico más frecuente— del 80% al 5%, según un artículo publicado en 2021 en el Journal of Clinical Medicine.
“Los centros que realizan investigaciones médicas tienen números más altos y de mejor calidad que los centros que no lo hacen,” dijo el doctor William Stigall, Director Oficial de Investigación Médica de Cook Children's. “La investigación médica es una de esas cosas que te mejoran en todo, y el espacio robusto y la capacidad tecnológica de la nueva torre nos darán la capacidad de hacer aún más.”
Según el Dr. Stigall, esta ampliación no se trata sólo de seguir el ritmo del crecimiento clínico. Se trata de impulsarlo estratégicamente y garantizar que cada paso adelante en la atención al paciente esté informado por la búsqueda rigurosa del conocimiento. La investigación médica no sólo crecerá junto con los avances clínicos de Cook Children's, sino que será el motor que conduzca hacia un futuro donde todos los niños tengan la oportunidad de prosperar.
El diseño a través de los ojos de los demás
La planificación y el diseño de la Torre Oeste es el resultado de la colaboración entre el personal, los pacientes y los equipos de diseño y construcción.
“Hemos pensado mucho sobre lo que es importante para nosotros y nuestros pacientes,” dijo Melodie Davis, DNP, RN, CENP, Directora de PICU, ECMO y Diálisis de Cook Children's. “Hemos recopilado las opiniones de nuestro personal y nuestros pacientes por varios meses. Unimos la evidencia de publicaciones sobre cómo las PICU pueden crear ambientes curativos con nuestras experiencias vividas y colaborar con el personal de construcción es realmente un sueño hecho realidad. Nuestros pacientes, sus familias y nuestro personal tienen mucho que esperar.”
Hoy, Emerson y su familia se reunieron con los ejecutivos de Cook Children's, miembros de la junta directiva, funcionarios municipales y representantes de la comunidad para la ceremonia del inicio de la construcción de la Torre Oeste. Se espera que la construcción dure cinco años.
“Esta ceremonia puesta de la primeria pierda de la Torre Oeste no es sólo la colocación de cemento y acero. Es una continuación poderosa del espíritu pionero,” dijo Rick Merrill, Presidente y Director Ejecutivo de Cook Children's Health Care System. “Es una manifestación tangible de nuestro compromiso con el futuro, un paso audaz impulsado por la misma valentía y visión que definió a Fort Worth desde sus primeros días.”
Información breve
● La Torre Oeste se integrará con el centro médico actual piso por piso.
● Los servicios/unidades que se trasladan a la Torre Oeste darán paso a la expansión de Hematología/Oncología, así como a la Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales (NICU, por sus siglas en inglés), que crecerá de 106 camas a 143.
● El Centro Cardíaco tendrá dos nuevos quirófanos cardíacos y un tercer laboratorio de cateterismo cardíaco para diagnósticos avanzados e intervenciones, además de 14 camas adicionales en la unidad de cuidados intensivos cardiovascular. También contará con una nueva Unidad de Cuidados Intermedios para la transición de la atención a medida que los pacientes cardíacos se recuperan. Todos los servicios de hospitalización del Centro Cardíaco estarán convenientemente ubicados en un piso de la nueva torre, desde los espacios de preparación para procedimientos, los quirófanos y las áreas de procedimientos especiales, hasta la ICU Cardiovascular y la Unidad de Cuidados Intermedios.
● Además de los quirófanos cardíacos, la Torre Oeste tendrá ocho quirófanos nuevos. Dos estarán específicamente equipados para cirugía ortopédica y dos para neurocirugía.
● La PICU rediseñada contará con 56 habitaciones privadas con baño.
● Anticipando el crecimiento futuro, se incluirá un espacio de almacenamiento durante la construcción.
About Cook Children's Cook Children’s is more than a health care system: We strive to be an extension of your family, growing with your child from their first steps to adulthood. By collaborating to deliver on our Promise—to improve the well-being of every child in our care and our communities, we connect the dots for our patients. Between primary and specialty. Between home and medical home. Between short-term care and long-term health. Based in Fort Worth, Texas, we’re 10,000+ dedicated team members strong, passionately caring for over 2 million patient encounters each year. Our integrated, not-for-profit organization spans two medical centers (including our state-of-the-art location in Prosper), two surgery centers, a physician network, home health services, and a health plan. It also includes the Child Study Center at Cook Children's, Cook Children's Health Services Inc., and Cook Children's Health Foundation. In 2024, Forbes named Cook Children’s the top health care employer in the U.S., and third on the list of ‘America’s Best Large Employers.’ And our impact extends beyond the borders of Texas. We proudly treat children from virtually every state in the nation and 32 countries. By seeing the world through the eyes of children and their families from all backgrounds, we’re able to shape health care suited to them: connected by kindness, imagination, and respect, with an extra dose of magical wonder. Discover more at cookchildrens.org.