Fort Worth,
03
Agosto
2026
|
08:00
America/Chicago

Sarampión y Regreso a Clases

Guía de Salud para Padres

Written by: Ana Rios, M.D.

El Departamento Estatal de Servicios de Salud de Texas (DSHS, por sus siglas en inglés) emitió una alerta de salud este miércoles tras confirmarse cuatro casos de sarampión en el mes de julio. Según el DSHS, los cuatro pacientes pertenecen a la misma familia y se contagiaron luego de que uno de sus integrantes viajara a Texas desde otro estado.

El sarampión es una enfermedad viral sumamente contagiosa. De hecho, es una de las enfermedades más contagiosas que se conocen: una sola persona infectada puede transmitir el virus a entre 12 y 18 personas sin inmunidad en un espacio compartido. El virus se propaga por el aire cuando la persona infectada respira, tose o estornuda, y puede permanecer en el aire hasta dos horas después de que haya abandonado el lugar. Si una persona sin inmunidad se expone al virus, existe hasta un 90% de probabilidad de que contraiga el sarampión.

Ana Rios, M.D., infectóloga pediátrica de Cook Children’s, afirma que la mejor manera de prevenir el contagio y la propagación del virus es recibir la vacuna contra el sarampión, las paperas y la rubéola, conocida como la vacuna MMR, por sus siglas en inglés.

Ante el regreso a clases, es importante recordar que el DSHS exige que los estudiantes en Texas, desde kínder hasta el grado 12, cuenten con dos dosis de la vacuna MMR.

La Dra. Ríos ofrece recomendaciones para prevenir la enfermedad e invita a los padres a consultar con su pediatra si tienen alguna duda o inquietud.

¿Cómo se transmite?

El sarampión se transmite por gotitas diminutas en el aire (transmisión aérea) y por contacto directo con secreciones respiratorias como la saliva o el moco nasal. Una persona infectada es contagiosa desde unos 4 días antes de que aparezca el sarpullido hasta 4 días después. Esto significa que se puede contagiar el sarampión antes incluso de saber que se está enfermo.

measlessignageCómo prevenir el sarampión

La vacuna MMR es una de las vacunas más eficaces jamás desarrolladas. Ofrece inmunidad contra el sarampión en cerca del 93 % de las personas después de 1 dosis y del 97 % después de 2 dosis. Los niños necesitan 2 dosis:

Dosis 1: entre los 12 y los 15 meses de edad

Dosis 2: entre los 4 y los 6 años de edad

La vacuna combinada MMRV (que también protege contra la varicela) puede usarse en lugar de la MMR en niños de hasta 12 años. El intervalo mínimo entre las dos dosis es de 28 días.

Los bebés de 6 a 12 meses deben recibir 1 dosis de la vacuna MMR antes de viajar al extranjero o a una zona con un brote activo de sarampión. Esta dosis temprana no cuenta dentro del esquema habitual de 2 dosis: el niño seguirá necesitando 2 dosis a partir de los 12 meses de edad.

Inmunidad colectiva

Cuando al menos el 95 % de una comunidad está vacunada contra el sarampión, el virus no puede propagarse con facilidad, lo que protege a quienes no pueden vacunarse (como los bebés muy pequeños y las personas con el sistema inmunitario debilitado). Lamentablemente, las tasas de vacunación en Estados Unidos han disminuido recientemente: solo 11 estados superaron la expectativa del 95 % de vacunaciones en el año escolar 2023-2024.

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Measles Vaccine Broll

Mitos comunes sobre la vacuna contra el sarampión

Mito: “La vacuna MMR causa autismo”.

Realidad: Esta afirmación surgió de un estudio de 1998 que después fue retractado porque el autor falsificó información clínica. Desde entonces, múltiples estudios grandes y de alta calidad, con millones de niños, no han encontrado ninguna relación entre la vacuna MMR y el autismo. Las principales organizaciones médicas del mundo —incluyendo los CDC, la Academia Estadounidense de Pediatría y la Organización Mundial de la Salud— coinciden en que la MMR no causa autismo.

Mito: “Es más seguro dividir la MMR en tres inyecciones separadas”.

Realidad: No existe evidencia científica publicada que demuestre algún beneficio de separar la vacuna MMR en inyecciones individuales contra el sarampión, las paperas y la rubéola. Dividir la vacuna significa más visitas al consultorio, más inyecciones y, sobre todo, deja a su hijo sin protección durante más tiempo.

Mito: “La inmunidad natural por enfermarse de sarampión es mejor que la inmunidad por la vacuna”.

Realidad: Si bien sobrevivir al sarampión otorga inmunidad de por vida contra el sarampión, la enfermedad conlleva riesgos graves, como neumonía, daño cerebral y muerte. Peor aún, el sarampión causa “amnesia inmunológica”, que puede borrar durante años la inmunidad que su hijo ya tenía contra otras enfermedades. La vacuna MMR ofrece una protección sólida sin ninguno de estos peligros.

Mito: “Dar varias vacunas al mismo tiempo sobrecarga el sistema inmunitario del niño”.

Realidad: Las vacunas recomendadas utilizan solo una fracción mínima de la capacidad inmunitaria de un niño. Las vacunas nuevas se prueban junto con las existentes para confirmar que son seguras y eficaces cuando se administran juntas. La Academia Nacional de Medicina ha concluido que no hay evidencia de que el calendario de vacunación sea inseguro.

Mito: “El sarampión ya estaba desapareciendo antes de que existiera la vacuna”.

Realidad: Aunque las mejoras en el saneamiento ayudaron a reducir algunas enfermedades, los casos de sarampión bajaron drásticamente solo después de que comenzó la vacunación generalizada. En las comunidades donde las tasas de vacunación caen por debajo del 95 %, los brotes de sarampión regresan rápidamente. Los niños no vacunados tienen entre 22 y 35 veces más probabilidades de contraer sarampión que los niños vacunados.

Mito: “La vacuna MMR causa otras enfermedades graves como diabetes, síndrome de muerte súbita del lactante o trastornos inmunitarios”.

Realidad: Estas afirmaciones son falsas. Una amplia revisión Cochrane de 138 estudios con más de 23 millones de niños no encontró ninguna asociación entre la vacunación con MMR y la encefalitis, el autismo, la diabetes tipo 1, el asma, el eccema, la leucemia o la esclerosis múltiple.

Mito: “Las vacunas se pueden retrasar o espaciar sin consecuencias”.

Realidad: Muchas enfermedades prevenibles por vacunación, incluido el sarampión, son más peligrosas en la primera infancia. Cualquier retraso en recibir la vacunación correspondiente a la edad aumenta el riesgo de enfermedad. El calendario recomendado está diseñado para proteger a los niños lo antes posible, cuando son más vulnerables.

Mito: “Las vacunas debilitan el sistema inmunitario”.

Realidad: Las vacunas fortalecen el sistema inmunitario al entrenarlo para reconocer y combatir infecciones específicas. Irónicamente, es la infección natural por sarampión —y no la vacuna— la que en realidad debilita el sistema inmunitario a través de la amnesia inmunológica, aumentando el riesgo de otras infecciones durante años.

Recursos para vacunar a sus niños:

Navegar la información sobre las vacunas puede sentirse abrumador. Consulte con su pediatra.