"Qué bueno, ya llegaron": Nuevo jet trae consigo nueva esperanza
Cook Children’s retira avión turbohélice bimotor e inaugura una segunda aeronave de transporte de emergencia para traslados de pacientes más rápidos y cómodos.
Para un padre de familia que está pasando por el momento más aterrador de su vida, solo una cosa importa: que la ayuda para su hijo en crisis médica esté en camino. Nada brinda más alivio que ver al equipo de Cook Children’s Teddy Bear Transport, vestidos con sus característicos uniformes azules y equipados con la destreza y las herramientas para atender desde a los bebés más pequeñitos hasta a los niños más enfermos, ya sea en el aire o en tierra.
Con tan solo un aviso de antemano, este equipo de expertos en cuidados intensivos puede despegar en una de las ambulancias aéreas de Cook Children’s para viajar a cualquier punto de Estados Unidos, Canadá y México. Aunque los controladores aéreos conocen estas aeronaves por sus distintivos códigos de llamada, para los angustiados padres que esperan en tierra, estos identificadores son mucho más que una serie de letras y números. Son una declaración de que la ayuda y la esperanza ya van en camino.
“Llegamos a la vida de una familia en su peor y más oscuro día, y siempre somos conscientes de eso”, comentó Deana McLelland, RN, enfermera de Cook Children’s Teddy Bear Transport. “Siempre se alivian al vernos. Me gusta decir que nuestro nombre es ‘Qué bueno, ya llegaron’, porque eso es lo que siempre escuchamos cuando entramos a recoger a los bebés más pequeñitos o a los niños más graves. Me encanta cuidarlos y me siento muy afortunada de que este sea mi trabajo. Me emociono de solo hablar de ello”.
McLelland lleva 29 años haciendo este trabajo. Es miembro fundador del equipo de Teddy Bear Transport, habiéndose integrado desde sus inicios tras trabajar como enfermera de cuidados intensivos en Cook Children’s Medical Center durante 6 años.
En mayo, la flota de unidades móviles de terapia intensiva de Cook Children’s incorporó un jet bimotor Pilatus PC24. La aeronave reemplaza a uno de los dos aviones de Cook Children’s actualmente en operación y mejora la capacidad del sistema de salud para trasladar a niños enfermos y lesionados a Cook Children’s Medical Center en Fort Worth o en Prosper para atención médica.
“Nuestro avión más antiguo, un Beechcraft King Air turbohélice bimotor de 1982, nos sirvió de maravilla, pero ya es tiempo de retirarlo”, señaló Stacy Putman, directora de Transporte de Cook Children’s. “Ahora contaremos con dos jets para trasladar niños de todo el país e incluso a nivel internacional desde Canadá y México”.
Respuesta rápida
En emergencias, cada minuto cuenta. El nuevo jet de Cook Children’s es más grande y rápido que su predecesor turbohélice, y puede recorrer distancias más largas antes de necesitar recargar combustible. Para los niños enfermos y sus preocupados padres, esto significa recibir la ayuda necesaria lo mas pronto posible.
Teddy Bear Transport realiza un promedio de 30 vuelos al mes. Muchos de ellos traen a niños de regreso al norte de Texas para recibir atención cerca de casa tras enfermarse o lesionarse durante un viaje. Los bebés prematuros o los niños en estado crítico de zonas rurales de Texas y estados vecinos que necesitan atención especializada en las unidades de terapia intensiva neonatal, pediátrica o cardiovascular de Cook Children’s también son trasladados por vía aérea. Además, Teddy Bear Transport vuela con frecuencia a bebés diagnosticados con un trastorno genético raro y grave llamado hiperinsulinismo congénito (HI, por sus siglas en inglés) al Cook Children’s Hyperinsulinism Center, uno de los seis Centros de Excelencia en HI en el mundo. El hiperinsulinismo congénito puede provocar niveles peligrosamente bajos de azúcar en la sangre en los bebés. Sin una intervención oportuna, estos bebés corren el riesgo de sufrir convulsiones y daño cerebral permanente.
Características de la cabina
El nuevo jet se suma a una flota de transporte que incluye un jet Cessna Citation Encore+, un helicóptero American Eurocopter 145 y seis ambulancias para cuidados intensivos y de especialidad. Todas están equipadas con tecnología médica comparable a la que se utiliza en las unidades de terapia intensiva neonatal y pediátrica.
“Somos una unidad de terapia intensiva móvil (ICU, por sus siglas en inglés)”, afirmó Putman. “Así que todo lo que podemos hacer en nuestra UCI pediátrica o neonatal, podemos hacerlo dentro del avión. Incluso podemos transportar a pacientes de la UCI cardiovascular con soporte vital avanzado ECMO (oxigenación por membrana extracorpórea, ECMO por sus siglas en inglés)”.
Cada traslado lleva a un equipo conformado por una enfermera, un paramédico y un terapeuta respiratorio. Son lo mejor de lo mejor en medicina de urgencias pediátricas, ya que deben ser tan expertos en atender a un bebé prematuro extremo nacido a las 21 semanas como a un adolescente de 18 años. La destreza profesional es indispensable, sumada a la templanza para brindar atención mientras se vuela por los aires o se transita por las carreteras.
Además de contar con un poco de espacio extra para las piernas de la tripulación durante el vuelo, el avión más grande permite llevar más equipo, personal y pasajeros cuando se requiera.
“Cuando trasladamos a niños con soporte ECMO, nuestro equipo y el personal a bordo se duplican”, explicó McLelland. “Este jet nos da más espacio para llevar a quien sea necesario, y eso incluye a los padres. En el pasado solo podíamos llevar a un padre con nosotros debido a la configuración de nuestro equipo, pero esto nos brinda los asientos para llevar a los dos si es necesario. A veces la supervivencia de ese niño está en juego y no nos sentimos bien dejando a un padre atrás si no tenemos que hacerlo; así que esta es una característica sumamente importante para mantener a la familia unida en estos momentos tan críticos”.
Diseñado para la seguridad
Además de sus capacidades para cuidados intensivos, ambos jets de Cook Children’s están equipados con sistemas de seguridad de última generación, incluyendo un Sistema de Aumento de Área Amplia (WAAS, por sus siglas en inglés) y un Sistema de Evitación de Colisiones de Tráfico (TCAS, por sus siglas en inglés). El WAAS mejora la navegación por GPS, convirtiéndolo en un sistema de guía de precisión que permite a la aeronave aterrizar con menor visibilidad y en aeropuertos regionales más pequeños, como los de las zonas rurales que suele frecuentar Teddy Bear Transport. Siendo una de las funciones de seguridad más importantes de los jets modernos, el TCAS previene posibles colisiones en el aire al alertar con anticipación a los pilotos sobre aeronaves en la zona y, de ser necesario, dar instrucciones de maniobra para evitar el impacto.
Otras asistencias a bordo, como el radar meteorológico Nexrad y el sistema de advertencia de terreno, guían a los pilotos para volar por encima de las tormentas, evitar cizalladuras de viento peligrosas y esquivar obstáculos en la superficie.
Inactiva, pero no por mucho tiempo
Incluso después de 29 años, McLelland asegura que su trabajo nunca se vuelve rutinario.
“Cada vez que arranca ese motor, se me da un vuelco el corazón”, confesó. “Cada día es un lugar nuevo, un diagnóstico nuevo y una familia nueva; me encanta esa variedad. Todavía no puedo creer que me paguen por hacer este trabajo”.
El año pasado, cuando un diagnóstico de cáncer de mama la alejó temporalmente de las alturas, McLelland perseveró y regresó a trabajar en marzo tras seis meses de incapacidad.
“Cuando empezó todo esto del cáncer, mi médico me preguntó qué tres cosas me daban más miedo”, relató McLelland. “Le dije que dejar mi trabajo era una de ellas y me aseguró que volvería a la labor que amo. No podía esperar para regresar. Soy muy afortunada de poder hacer esto durante tanto tiempo, y aún no he terminado”.
Aunque vuele sobre nuevas alas, su preparación antes del despegue sigue siendo la misma que ha tenido durante dos décadas: ponerse el uniforme y encomendarse a Dios.
“Cada mañana, de camino al trabajo, pido por mis pacientes y sus familias”, concluyó. “Y pido por mi tripulación, para que seamos sabios, perceptivos y sensibles, y cuidemos muy bien a los niños que trasladamos”.
Teddy Bear Transport en cifras:
- Opera las 24 horas, los 7 días de la semana, los 365 días del año
- 4,100 traslados anuales
- 10,000 llamadas de referencia atendidas cada año por el centro de despacho
- El personal está conformado por 60 enfermeros neonatales/pediátricos, paramédicos y terapeutas respiratorios