Fort Worth,
27
Mayo
2026
|
08:00
America/Chicago

Preparando Pequeños Aficionados Para Grandes Multitudes

Desde las porras ensordecedoras hasta la profunda decepción de una derrota, algunos eventos deportivos pueden ser un torbellino de emociones y desencadenantes sensoriales para los niños. Estos concejos pueden ayudar a cambiar los nervios por alegría.

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Written by: Itzel Hernández

No hay nada como el rugido de la multitud cuando un equipo anota, pero para un niño acostumbrado a una sala silenciosa, ese ruido puede parecerse a una tormenta eléctrica. Con un importante torneo internacional de fútbol a las puertas del norte de Texas, Cook Children’s Health Care System desea ayudar a los padres a garantizar que sus aficionados más pequeños estén preparados mental y emocionalmente para el ruido y la intensidad de un partido de fútbol en un estadio con 80,000 personas.

Ansiedad por las grandes multitudes

La emoción y la ansiedad a veces pueden manifestarse de forma similar en los niños antes de un evento importante. Un niño con nervios y emoción puede seguir hablando con entusiasmo sobre el partido y responder bien a las palabras de ánimo, mientras que un niño que experimenta una ansiedad real puede verse consumido por la preocupación o incluso evitar asistir por completo.

Los síntomas físicos también pueden aparecer en los niños ansiosos, incluyendo dolores de cabeza, de estómago y problemas para dormir en los días previos al evento.  

"Los nervios por la emoción suelen ir y venir, pero la ansiedad tiende a permanecer e interferir con las rutinas diarias", señaló Amanda Jordan, PsyD, psicóloga del Cook Children’s Psychology Department.

Preparar a los niños con anticipación mostrándoles videos o fotos del estadio, hablar sobre lo que pueden esperar y crear un plan claro para el día del partido puede ayudar a prevenir los síntomas de ansiedad. Los padres también pueden utilizar el lenguaje de "primero y después" para ayudar a los niños a organizarse mentalmente para la experiencia.  

Por ejemplo: "Primero buscaremos nuestros asientos y después compraremos botanas".  

Las familias también pueden beneficiarse de establecer un plan de seguridad antes de llegar al recinto, lo que incluye identificar puntos de encuentro y enseñar a los niños cómo buscar la ayuda de los empleados del estadio. Crear una palabra clave familiar y divertida para los momentos en que un niño se sienta abrumado también puede aliviar el estrés y recordarles que está bien pedir un descanso.

El impacto sensorial de los estadios

Para muchos niños, los recintos deportivos pueden sobrecargar los sentidos con luces brillantes, música fuerte, olores intensos y multitudes compactas. La Dra. Jordan afirma que la sobrecarga sensorial puede activar la respuesta de "lucha, huida o parálisis" del cuerpo, lo que dificulta la regulación emocional. Los niños que experimentan sobrecarga sensorial pueden volverse irritables, inquietos o sensibles. Otros pueden aislarse, dejar de hablar, llorar o tener dificultades para tomar decisiones.  

sensory spaceVarios recintos deportivos, especialmente los estadios más nuevos, cuentan ahora con salas sensoriales exclusivas o espacios tranquilos diseñados para ayudar a los asistentes a relajarse. La Dra. Jordan aconseja a los padres investigar los recintos con anticipación para saber qué adaptaciones están disponibles y dónde se ubican.  

Incluso si un estadio no ofrece una sala sensorial formal, las zonas más tranquilas, como las terrazas, los pasillos o las secciones menos concurridas, pueden brindar a los niños la oportunidad de restablecerse antes de regresar al evento.  

"Estos espacios pueden ayudar a disminuir la ansiedad y ofrecer a los niños un lugar para regularse durante los momentos estresantes", explicó la Dra. Jordan.

Desafíos de conducta

Los arrebatos emocionales durante los partidos pueden ocurrir cuando los niños se sobre estimulan o se sienten abrumados. En esos momentos, la Dra. Jordan señala que los padres deben enfocarse menos en la disciplina y más en ayudar a los niños a sentirse seguros y en calma. Ponerse a la altura de los ojos del niño, hablarle con un tono tranquilo y validar sus sentimientos puede ayudarle a desahogarse y a equilibrar sus emociones.  

Los padres también pueden utilizar técnicas de relajación, como ejercicios de respiración profunda u ofrecer opciones sencillas para ayudar a restaurar la sensación de control.  

Por ejemplo: "¿Te gustaría sentarte conmigo un momento o prefieres que vayamos a caminar un poco?".  

La Dra. Jordan también anima a las familias a dialogar sobre las estrategias de control emocional antes del evento, para que los niños sepan cómo será el apoyo en caso de que las emociones se intensifiquen.  

La energía emocional dentro de un estadio también puede afectar la forma en que los niños interpretan las situaciones sociales. Las reacciones agresivas de los adultos o de los aficionados pueden aumentar la ansiedad del niño o su sensación de inseguridad.  

"Los niños aprenden a cómo responder al observar a los adultos que los rodean", advirtió la Dra. Jordan.  

Los padres pueden ayudar explicando con calma las reacciones emocionales que ocurren a su alrededor, como los festejos tras un gol o la frustración después de que se marca una falta.

Consejos prácticos

Se recomienda preparar algunos "artículos esenciales para la salud mental" antes de asistir a un gran evento deportivo con niños.  

Algunos de estos artículos pueden incluir:Fidget Spinner

  • Auriculares con cancelación de ruido o tapones para los oídos
  • Objetos de apego o consuelo, como una manta suave o un peluche
  • Juguetes sensoriales o antiestrés
  • Botanas para los niños

Estos artículos pueden ayudar a los niños a autorregularse y hacer que el día del gran partido sea más disfrutable.  

Los padres también deben reconocer cuándo podría ser el momento de retirarse temprano. Si un niño no logra recuperarse emocionalmente después de tomar descansos o utilizar estrategias de calma, es momento de priorizar el bienestar del menor y retirarse del evento.  

También es importante destacar que las sensibilidades sensoriales no se limitan a los niños con trastorno del espectro autista (TEA). Los niños con trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH), ansiedad o antecedentes de trauma también pueden tener dificultades en entornos con exceso de ruidos, luces o multitudes. 

"La sobrecarga sensorial puede afectar a muchos niños diferentes, y a veces incluso a los padres también", concluyó la Dra. Jordan.

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Como expertos pediátricos, los expertos de Cook Children's Health Care System saben que proteger la salud de un niño se trata de prevenir las visitas a la sala de emergencias tanto como tratar enfermedades comunes. Antes del gran torneo de fútbol, el sistema lanzó “Miércoles de la Copa del Mundo”, una serie semanal de atención médica que proporciona a los visitantes locales e internacionales recursos esenciales sobre prevención de lesiones, seguridad contra el calor, seguridad en el agua y orientación sobre cuando visitar los Urgent Care Centers versus la sala de emergencias.